Narcís Darder i Boch

Es cierto que tenemos en Foto3 Magazine una cierta predilección y especial gusto por las colecciones fotográficas que suponen o supondrán con el paso del tiempo un documento histórico.

Unas veces más que otras el reconocimiento de un trabajo bien hecho, es acompañado por un sentimiento de admiración absoluta, como es el caso del fotógrafo que en el A solas de éste mes nos ocupa.
A veces, quisiéramos poder hablar con personas que ya no están, preguntarles tantas cosas de aquellos tiempos en los que vivieron, durante los que la sociedad, las costumbres, las gentes y sus modos de vida eran tan diferentes.
Ese es el caso de éste número.
De estar vivo, la entrevista sería al fotógrafo perfecto, al gran comunicador que lo es sin haberlo pretendido ni buscado, pero que sin embargo y sin duda alguna, lo es.

El  Presidente del Instituto de Estudios Fotográficos de Cataluña, el profesor Miquel Galmes i Creus, nos descubrió la obra de un magnífico captador de realidades urbanas, de momentos atrapados y robados a la ciudad mágica que Barcelona era en los 60. Así, en el Instituto se expuso una colección de fotografías de la ciudad en esos años, las imágenes de una Barcelona que nunca se repetirá.

En propias palabras del profesor Galmes  “Narcís Darder i Boch sin buscar el protagonismo de una manera sistemática, con la muestra de su propia obra fotográfica, recopila el testimonio visual de una época vivida, cercana para algunos y desconocida para otros, pero que sin duda son imágenes que combinadas con otras traspasan el documentalismo y nos transportan a una subjetividad propia.”

Narcís Darder i Bosch nace en Pontós, Girona en 1923. Se formó y trabajó en el mundo de la ingeniería, fundó su propia empresa metalúrgica, en la que trabajó hasta que se retiró.
Por tanto, la fotografía para él, era su pasión y su ocio, salía con la cámara el domingo y siempre que podía, y al ser un caminante más de los lugares recorridos consiguió extraer pedazos de vida de las fotografías hechas  sin prisa.
Así, ante la calidad irrefutable de su trabajo, bien podrían tratarse de espejismos del propio Doisneau, pero no, eran las instantáneas de un transeúnte amante de la fotografía y de lo que ella significaba que consiguió muchos años después el galardón de ser expuesto bajo la supervisión del  propio Miquel Galmes.

Así pues hemos querido dedicarle esta sección que aunque bien suele ser una entrevista a un personaje destacado, le rendimos homenaje de este modo dejando que vosotros, le hagáis las preguntas al genio a través de sus ojos: sus fotografías.


 










 


 

 

 

A solas con...
By Rebeca Ponte